sábado, 9 de septiembre de 2017

Ruth, sólo se trata de los "dolores de parto"


Toledo, 10.09.'17

Hola y shalom, shalom, mi queridísima "Ruthy":

Pensando y pensado en el insomnio al cual te refieres en tu esquela, ése que el otro día te espabiló y no te dejó dormir, ¿qué te voy a decir que a estas alturas no sepas? De todas formas, déjame que te comparta algunas cosas, ¿vale?

Sí, Ruth, sí. ¡El "mar" está revuelto, pero que muy, muy revuelto, y ¡cómo se habla de él en todo el mundo en estos días!, ¿verdad?, tanto, que da mucho respeto la situación por la que estamos atravesando. No me extraña que a la gente se le quita el sueño, pues no es para menos...

Es curioso, ¡justo ahora cuando no nos falta de nada y estamos tan bien! Porque ¿cuándo hemos vivido como estamos viviendo ahora? Tenemos buenos hospitales, seguridad social, buenos supermercados, grandes almacenes con todo lo que queramos comprar, buenas escuelas y universidades, una democracia como no existe otra, libertad de expresión, prácticamente no tenemos fronteras, disponemos de los mejores y más modernos medios de comunicación sin pagar un "duro", viajamos cuando y como queremos pagando precios de risa, se puede abortar, divorciarse o casarse con personas del mismo sexo, no hay que ir a misa ni confesarse si uno
no quiere. ¿Y los 10 mandamientos?,
¿de qué me estás hablando, "carca"?" te dicen si hablas de ellos, etc., etc. Y, sin embargo, esta generación no logra ser lo feliz que quiere o sueña, ¿por qué será?...

Como te digo, yo también le doy "vueltas y más vueltas a la cabeza" pensando en lo anterior y otras cosas por el estilo... Y por si esto fuera poco, vienen esas olas gigantescas (o tsunamis) arrasando todo lo que encuentran a su paso, los terremotos derrumbando todo lo que está en pie, las guerras, las hambrunas con sus epidemias, los eclipses lunares y solares, el cambio climático, los atentados, el tema de Corea del Norte, el de Irán, la independencia de Cataluña y un montón de cosas más, de las cuales tanto se habla en estos días, a los que la Biblia llama "los días venideros", "los postreros días",
"los últimos días", etc. (Por citarte unas cuantas, aquí tienes las de Gén. 49:1; Deut.4:30; Jerem. 33:14-16; Daniel 8:19; 10:14; 12:1,4,9; Oseas 3:5; Joel 3:3-3; Amós 9:11-15; 2ª Tim. 3:1-4; 4:3; 2ª Pedro 3:3; Apoc. 6:17; 9:6. La lista es "interminable"...)

Pero, ¿sabes lo que realmente me quita el sueño a mí? Dos cosas:

1. Me quita el sueño cuando pienso en las palabras que escribió Juan  pensando en estos días (Apoc. 16) Sobre todo, me quita el sueño pensando en aquéllos que se enfrentan a la eternidad, ésos a los que les trae sin cuidado el mensaje de redención y salvación que Adán, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, David, Yeshúa y sus alumnos han y hemos anunciado hasta el día de hoy, sin que se nos haga mucho caso aparentemente por lo que se ve;

2. Me quita el sueño tanto profesional religioso como hay por ahí dando vueltas engañando a miles y miles de personas ignorantes, a los que seducen y sacan el dinero con doctrinas como son las del arrebatamiento, la de la prosperidad, la del reemplazamiento, etc.

Sí, Ruth, sí. Ante tanta oferta barata, tanto título jerárquico o tombolero, confusión terminológica, desilusión y escándalo​ religioso, ¿quién no está alterado/a viviendo "con la mosca detrás de la oreja", pensando en el futuro que se nos avecina, sobre todo al que tendrán que enfrentarse de lleno nuestros hijos y nietos?...

"Samuel, ¿qué está pasando? ¿Es que se ha vuelto loco el mundo?", me decía con los ojos desorbitados una vecina, la cual no tiene más información que la que sale en la "tele"...

Pero, ¿es que no la hay? Pues, claro la hay. De hecho, siempre la ha habido. Lo que pasa es que, por un montón de razones, desconocemos que existe. Es la que nos dan las Sagradas Escrituras / el Libro de Instrucciones...

Sí Ruth, ésa es la verdad y también es el problema: el desconocer lo que dicen las Santas Escrituras...

Verás, ellas nos han avisado de lo que ya ha pasado, de lo que está pasando y de todo lo que va a acontecer en estos 6.000 años
(o 6 días)...

Aunque el plan de YHVH de redención y salvación ya se había originado en el mismo Cielo y antes del Edén, fue después de la caída del hombre (Adán) cuando empezó el primer capítulo de este proyecto,
el que terminaría con la venida, por segunda vez, del Rey de reyes y Señor de señores.

Como sabes, el hombre optó por establecerse por su cuenta, separándose de su Creador y haciendo así que la Tierra, él y su descendencia cayeran en la maldición en la que aún están...

Repito, este proyecto -con su principio y con este fin- está escrito en la Biblia. Es el que el Eterno le dio a Adán para que, a su vez, se lo pasara a sus hijos, y éstos a los suyos, "de generación en generación" (Génesis 49:1), siendo
la nuestra la última de la "carrera" o del "embarazo". Ahora sólo queda que terminen los "dolores de parto", para dar paso al "nacimiento" / la llegada del Rey y con Él el establecimiento de su Reino con Yerushalayim como su capital...

Habiendo "dado a luz", tú entiendes el porqué de esta situación y los dolores tan fuertes, ¿verdad? ¿Te acuerdas la impaciencia y el deseo por ver llegar al bebé en medio de tanta contracción? Pues ahora es igual. Dice la Biblia que "toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora" (Romanos 8:22).

Según el marco en el que estaría y viviría la última generación de la humanidad después de 6 días o 6.000 años (Salmo 90:4; 2ª Pedro 6:8), ésa que viviría y actuaría en los días previos a la venida del Mesías triunfante o "Hijo de David" (el de la Biblia), Yeshúa dijo que nuestra generación se parecería a la que existía "en los días de Noé"
(Mateo 24:37).

Para saber cómo era, cómo vivía, qué ocurría, etc., etc., sería cuestión de echarle una miradita a lo que está escrito en el capítulo 6 (y los siguientes) de Génesis.

No sólo habló Él del "marco", también se refirió a las señales que habrían en aquella situación, y de Su venida (Mateo 24:3-28; Marcos 13:3-23).

Por supuesto, Yeshúa comentó sobre este tema, dando instrucciones a Israel y a los gentiles (las naciones) de lo que deberían hacer, tanto en la generación en la que Él y Sus primeros alumnos vivieron como en esta última en la que nos ha tocado vivir (Mateo 24:29-35,42-44; Marcos 13:24-27).

Sabiendo esto y más, ¿por qué nos debería pillar por sorpresa lo que está ocurriendo? Pues, repito, sencíllamente, porque desconocemos lo que dicen las Escrituras, corriendo el riesgo de "perecer" como le pasó a Israel en aquél entonces (Oseas 4:6). Dios mío, ¡qué diferencia a los hijos de Isacar y los otros "amiguetes", los cuáles entendían los tiempos que corrían, lo que tenían que hacer y, además de eso, ayudaban a otros para ser y actuar como ellos, es decir, se preparaban para que se estableciera el Reino al Rey David (el prototipo del Mesías Sufriente que habría que venir).

Y tu padre se pregunta: ¿Qué dirían los vecinos, la gente del pueblo y los medios de información del aquél entonces cuando alarmados vieron formarse los nubarrones en el cielo, caer las primeras gotas de lluvia y ver subir y subir el agua conforme se iba acercando el diluvio, el que Noé había estado anunciando por muchos años con toda paciencia y fidelidad?

Entonces, y pensando en lo que estamos viendo, escuchando y experimentando, ¿sorpresa, sorpresa?

Para la gran mayoría lo es, pero, ¿debe serlo para  nosotros​ cuando se supone que "andamos en la LUZ", "brillando" y anunciando las "buenas nuevas de redención y salvación"? 
No, no debería serlo, pues se nos ha dicho, y requetedicho, y dejado bien escrito lo que va a suceder, para actuar consecuentemente. Entonces, ¿por qué tanta alarma?

Resumiendo, ¿cuál sería la moraleja de todo esto y más, Ruth?

Pues, muy sencilla: aparte de tener el "candil", la "menorá" o la "lámpara" lleno/a del "aceite" del bueno que da EL "OLIVO" (cuidado con el malo que da el petróleo o arbolito de Navidad), yo escogería y recomendaría lo que nos mandó Yeshúa que hagamos. Él nos dijo:

"Fijaos en la higuera y en los demás árboles... Cuando brotan sus hojas, podéis ver por vosotros mismos y saber que el verano está cerca...
Igualmente, cuando veáis que suceden estas cosas, sepáis que vuestra redención, salvación y el Reino de YHVH están cerca (date cuenta que, para empezar, Él está hablando a sus alumnos que representan a Israel). Os aseguro que esta generación (la última) no pasará hasta que todas estas cosas sucedan... El cielo y la Tierra pasarán, pero Mis Palabras jamás pasarán..Tened cuidado, pues,
no sea que se os endurezca el corazón por el vicio, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida.
De otra manera, aquel día caerá de improviso sobre vosotros, pues vendrá como una trampa sobre todos los habitantes de la Tierra...
Estad siempre vigilantes, y orad para que podáis escapar de todo lo que está por suceder y podáis estar en pie delante del Hijo del Hombre".

Firmado: Yeshúa (mi Redentor y Salvador)

Pues bien, esto es todo por ahora cariño. ¡Que el Eterno te bendiga allá donde Él te ha puesto para servirle!

¡Abrazos de los de siempre y shalom, shalom!

Muchos besos,

Tu padre

P.D. ¡Cómo me acuerdo de esas dos frases con las que nos despedíamos después de acostarte! Tú me decías:

"Papá, ¡no te olvides que te quiero mucho!", a lo que yo te respondía:

"Vale, ahora digamos juntos: 'En paz me acostaré y así mismo dormiré, porque sólo Tú, oh Señor, me harás estar confiada'.". "¡Aménnnn!", decíamos juntos.

"Venga, pues, ¡a dormir, y hasta mañana!".

Y así cerraba la puerta de tu habitación para volver oírte decir:
"¿Papá...? ¡No te olvides que te quiero mucho, mucho, mucho!", ¿eh?...

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