jueves, 7 de junio de 2018

"Adiós, Sr. Rajoy"

Sí, Sr. Rajoy. Créame, ¡con cuánta pena le digo: ¡Adiós, Sr. Rajoy, adiós!

Como le dije en la carta que le envié el 10 de marzo del este año 2018 (*) , "el Eterno quita y pone reyes en los tronos", esos que tanto les cuesta dejar a los "príncipes" y que por algún tiempo los ocupan.

Como sabe, los medios de comunicación no dejan de dar sus opiniones acerca de su inesperada y sorprendente salida de la Moncloa, cosa que a muchos ha indignado (incluyendo a Vd. y a su gobierno). A otros, por supuesto, les ha encantado que llegara ese esperado día (y si no, que se lo pregunten al Sr. Sánchez y compañía).

La verdad es que a un servidor no me ha pillado por sorpresa, todo lo contrario: Me ha dado mucha pena ver de qué manera tan injusta lo han echado como si fuera "un perro con purgas y con el rabo entre las patas" (dicen en mi pueblo).

Sí, Sr. Rajoy así lo recordarán mucha gente a través de la historia sin querer reconocer que, usando sus propias palabras, "dejó a España mejor que la encontró" ¡Lo que son las cosas!

Por mi parte, yo siempre lo recordaré como el presidente que hubiera podido pasar a la historia por  haber trasladado la Embajada  Española de Tel Aviv a Jerusalem pero que, por las razones que Vd. sabe muy bien, no lo hizo (entre otras, porque prefirió arrimarse al lado equivocado, al de Europa con sus intereses púramente humanos. Justo al bloque que, con los otros, van en busca del "aceite humano o  petroleo", contra la voluntad del Eterno).

Bien, ¡pues no hay nada más que hablar, ¡así se quedan las cosas por
ahora!

Y un servidor le pregunta estas 3 cosas:

1. Aprenderán los "reyes" la lección para pasarla a sus vasayos?

2. Aprenderán que el Eterno ha escogido y fundado a Yerushalayim como su santa morada y capital de Su Reino (1 Reyes 11:36; Salmo 132:13,14; Ezq. 5:5; Zac.12:1-3; Zac. 8:1-8; 14; Isaías 2:2-4) y

3. Que todo el que bendiga a Israel será bendecido y que todo el que la maldiga o la maltrate será maldecido (Génesis 12:3).

¡Ah! Por si le sirve de consuelo, de las 500.000 firmas que necesitaba para que Vd. hubiera considerado la  carta que le mandé por e-mail con toda la fe y cariño del mundo (*), tan sólo 1.965 personas la secundaron.  Ya ve, ¡qué pocos se tomaron en serio las palabrsz del Eterno a la hora de apoyarar lo que estoy ciertísimo venía de parte de Dios!

¡Qué pena de España, Dios mío, qué pena!

Y eso es todo, querido y apreciado Sr. Rajoy. Que el Eterno le siga bendiciendo a Vd. y a su familia.

Atentamente,

Samuel del Coso Román
DNl: 50.398.265 K
Toledo (España)
___________

(*)

Carta al Sr. Rajoy (10.03.18)
http://shalomsefarad.blogspot.com/2018/03/sr-rajoy-traslade-la-embajada-de-tel.html?m=1

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