viernes, 1 de abril de 2016

¿Podría ser EL ISLAM la vara de YHVH?

Buenas tardes, queridos amigos …

Muchas gracias por invitarme a estar con vosotros en este día tan especial. Es el que nos recuerda aquel otro horrible 31 de marzo del 1492. El día que se hizo oficial la voluntad de los Reyes Católicos, la de la Jerarquía Eclesiástica y la de la mayoría del populacho español. Me refiero a ese que imponía “echar  de sus reinos a todo aquel judío (o no judío) que no aceptara, espada o cruz en mano, ser cristiano nuevo”.... ¿Nos podemos imaginar esa situación sabiendo que nos quedan cuatros meses para que la amenaza se haga una realidad?

Os aconsejo que os metáis en Geogle o mi Blog (*) para saber, con más detalle, lo que la mayoría del mundo no sabe ...

Oyendo “la canción de cada día”, esa que se ha puesto de moda y que tiene que ver con “la invasión europea por Islam en nuestros días”, he mirando “en el baúl de los recuerdos” y me  he encontrado con el artículo que mandé a los contactos que tenía en marzo del 2005 ...  Es el que os vuelvo a mandar hoy esperando que muchos, muchos la lean esperando que “despierten del sueño” en el que, hasta ahora, han estado metidos.   La idea es doble:

1. Que “no muramos por faltarnos conocimiento” (espiritual y físico) y

2. Que como a Israel se le requiere, sepamos por qué pasa lo que está pasando y cómo reaccionar en
medio de los gentiles o naciones (problema que se podría
solucionar estando cerca del Eterno, leyendo, estudiando y
practicando el Libro de Instituciones,Torá o Biblia que el
Eterno YHVH nos ha dado “para que todo nos salga bien y vivamos eternamente”) …

Aqui tenéis lo que escribí y mandé entonces (lo mismo que vuelvo a mandar hoy).

________

Marzo, 2005

Saludos desde Toledo otra vez. ¿Qué tal te va?

Hoy he recibido el artículo que te estoy mandando. Se titula:

LA COLONIZACIÓN ISLÁMICA DE EUROPA (**)

Después, y ya cuatro años más tarde, leí otro comentario escrito
por un tal Ernesto Milá

 -  nfokrisis.blogia.com/2009/121301-la-colonizacion-de-europa.-guillaume-faye.-capitulo-iii.-europa-inconsciente.php

Pues bien, echándole un vistazo a lo que, por razones obvias, me escribía así:

"Por favor, Samuel, mira estas fotos y, por lo que más quieras: ¡Hagamos algo para que no nos ocurra a nosotras lo que vemos en ellas! Aunque sólo sea una vez en la vida y por causa de mi mujer y la tuya, echemos una mano "compañero".

Por mi parte, ¡ya sabes!: ¡sigue contando con la mía...!" …
Tu amigo X

¿Te imaginas la impresión que le hizo leer el artículo y ver las fotos? No me extrañó que me escribiera como lo hizo pues, créeme, al leerlo y verlas, “se te ponían los pelos de punta” ...

Le contesté diciéndole que me alegraba mucho de que él se uniera a ese “club” de amiguetes que hacían lo imposible, Biblia en mano, para que a Europa, al mundo entero y, sobre todo, a nuestras esposas y familiares, no les ocurriera lo mismo que había leído o visto en las fotos” ...

Pero no siempre me escribe la gente de esa manera. Hay "cristianos pipas" que me escriben, me hablan o me llaman por teléfono para decirme que "oran por Israel" (sin rascarse la mayoría el bolsillo, claro está) y para darme su opinión "sentimental y espiritual" en cuanto a "ese pueblo rebelde y duro de cervid", su trabajo y su eterna rebeldía (de ahí el continuo sufrimiento en el que están metidos – dicen) ....

Por supuesto, también me comentan con palabras lisonjeras por qué creen ellos que Dios ha metido a Israel, los está metiendo y los meterá "en varas" a través de la historia "hasta que reconozcan su pecado (el de haber rechazado y matado a Jesús) usando las varas del Faraón, Nabucodonosor, Alejandro Majno, los romanos, los árabes, las cruzadas, la inquisición, Lutero, Rusia, Hitler y ahora: Europa y América también”....

Si, así ha sido – les digo... Como veis, Él ha cumplido su palabra y la seguirá cumpliendo hasta que todo el proyecto que tiene que ver con ellos y los gentiles (los no judíos) termine tal y como les dijo hace ya unos 3.500 años y de eso no hay la menor duda porque está escrito (ver Deut. 4:27,28; 30:1-6; Oseas 3:4,5; 5:15; 6:1-3; Ezeq. 37; Isaías 60-62; Zac. 8:8; Abdías 20,21; Amos 9:11-15)  pero, ¿y qué me decís de esa otra realidad, la que dice que Él ha juzgado, esté juzgando y lo siga haciendo a "los verdugos" por la sencilla razón "de haberse pasado de rosca al disciplinarles y no consolarles tal y como se lo ha ordenado a través de los siglos "  (Genesis 12:1-3; Isaías 40:1, etc)?

Contestadme a estas otras preguntas si es que podéis:

¿Cómo ha castigado, castiga y castigará al cristianismo o Iglesia? O, ¿es que no ha pecado, peca y pecará? ¿No podría ser que Él esté usando ahora al Islam para hacerlo pues, cómo va a castigar o disciplinar (por usar una palabra más suave) el Eterno a los cristianos y cristianas de hoy por tanto pecado dentro del cristianismo (esté donde esté) y mas concretamente, dentro de las mismas Iglesias? Me refiero a "cosas" como la homosexualidad, el aborto, el adulterio, el divorcio, la fornicación, el lisbianismo, el reemplazamiento, antisemitismo, el antisionismo, el infanticismo, la eutanasia, el humanismo, la falta de santidad y un montón de cosas más ...

Amigo etiquetado como cristiano, ¿es que no te das cuenta de lo que está pasando delante de nuestros mismos ojos? ¿Cómo podemos estar tan ciegos? Créeme y recuerda el refrán que dice: "cuando a tu vecino le veas las barbas cortar echa las tuyas a remojar"

Colega, mientras te mando un artículo al que he titulado ¿"Es el Islam la vara de YHVH?", te sugiero que leas el libro de Habacuc y que te fijes bien en "el careo" que sostiene el Eterno con el sorprendido profeta que no quiere reconocer que lo que estaba ocurriendo, entraba dentro de su plan y voluntad. ¿No estará pasando lo mismo hoy en día con relación al mundo cristiano? ¿No será por eso que el gobierno español y el resto de los europeos se lo huelen y reaccionan, como lo están haciendo, ante el mundo árabe?

Si "los tiros" van por ahí y, si es así, que "nos pille confesáos” para aguantar el "chaparrón que se nos viene encima". ¿Podrá la iglesia del siglo XXI y mas concretamente tú que, posiblemente  no has visto un gato, cuanto más un león, aguantar el tirón? El tiempo lo dirá ...

Amigo/a, Yo sé como va a terminar Israel y también sé como va a terminar la iglesia impostora y prostituta (de ahí su actitud frente a Israel); ésa que se parece a todo un castillo de arena pero que está destinada a hundirse "cuando suba la marea". ¿Qué por qué lo sé? Pues muy sencillo: porque lo dice la Biblia o Libro de Instrucciones y punto  (Gén. 12:1-3; Hebreos 12:25-29).

Agarremonos, pues, “que vienen curvas” y hagamos caso al dicho, "salid de ella pueblo mío" para ir o tener nuestro corazón en Yerushalayim (Sión). Por supuesto, con una cruz al hombro tal y como lo hizo el Rabino Yeshúa (el mío) y todos sus hermanos hasta el día de hoy.

Entonces, ¿Que hacer y qué no hacer? Muy sencillo: Ponerte al día leyendo y haciendo lo que  se nos dice en El Libro de Instrucciones (Torá o Biblia), escudriñar todo para retener lo bueno y, sobretodo,  volver al Eterno y preguntar a los que saben ….

Y del arrebatamiento y persecución ¿qué me dices, Samuel? ¿Arrebatamiento mientras queda gente que no conoce ni al que murió en el lugar de ellos, como lo hizo por ti y por mi, ni a Su Padre? Dime, ¿sabes en dónde estás injertado (si es que lo estás), por qué, para qué y hasta cuando tienes que estar entre las naciones? Venga, repasa “la cartilla” otra vez, ¿vale?

¿Que no te gusta que te persigan? Lo entiendo pero, ¿es que has sido perseguido alguna vez? ¿Es que no sabes lo que Yeshua y Shaul dijeron a sus alumnos? Dime, ¿te pilla por sorpresa? ¡No me digas que eres un escapista! Mi madre, la que nació y vivió hasta que se fue con el Señor, me solía decir: “Qué raro, Samuel, hoy no nos persiguen … Eso es que algo anda mal” Claro, mi bisabuela, mi abuela, ella y un servidor nacimos en una dictadura política y religiosa … La diferencia con los “creyentes de hoy” es que, repito, no han visto un gato, cuanto más un león …. 

Dime, ¿crees que alguna vez van hacer “buenas migas” la luz y las tinieblas? ¿Entonces?

Métete en You Tube y teclea “cristianos perseguidos”, por ejemplo y echa un vistazo a lo que se nos ofrece … Lluego pregúntate  si es que eres más guapo/a que en lo siguientes Clips se ve:

https://www.youtube.com/watch?v=eLrmdICY_yE

https://www.youtube.com/watch?v=KPxC2x7Or4Q

https://www.youtube.com/watch?v=XJ38FywlRr4

Y así, un montón de ellos más...

Sí amigo/a si.  Porque nos ama, Él sigue disciplinando a Israel y a todo el que está injertando en el OLIVO (Rom.11:17; Efesios 2, etc). Por eso, a mí no me extrañaría que esté usando al Islam, el ISIS, Hamás, la OLP, las pateras, los mochileros y a Podemos y compañía para hacerlo. El tiempo lo dirá ...

Siempre me acuerdo del los profetas Isaías y Habakuk a los que se refirieron Yeshua y Shaul (Pablo) … No comprendían cómo YHVH no quería que se le hablara más a Israel para “que viera u oyese”, en el caso del primero, o permitiera que muriera Su Pueblo en el caso del segundo... 

Al final, tanto uno como el otro tuvieron que comprender que, porque los amaba y tenía que llevar a cabo su proyecto (el de la Redención y Salvación del mundo a través de Su Mesías) no lo podía dejar como estaba, ¿comprendes? Y un servidor se pregunta: ¿no podía estar pasando hoy lo mismo?

Entonces, ¿cuál es solución y qué hay que hacer, Samuel? La misma de antaño: “el justo por la fe vivirá” … Esa fe que veía y ve al Mesías venir a morir por el pecador y volver para establecer su Reino de PAZ (la suya y no la de la ONU) ...

Espero que, en “estos últimos días” (los famosos Hajarit Hayamin en hebreo) o circunstancias tan especiales en las que el mundo vuelve a estar …  En la que “tanto lo de abajo y lo de arriba “tiene que zarandear,  otra vez para dar paso a lo inamovible” , nosotros sepamos en Quién hemos creído, repito, por qué y para qué sacando las mismas conclusiones  que el profeta sacó para decirle a su Amo o Dueño …. “Vale, pues, JEFE: aunque me resulte difícil tragármelo, aún cuando la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos; Aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré  y me gozaré en el Eloyim (Dios) de mi salvación pues Él  es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas y en mis alturas me hace andar" (capítulo 3:17-19)

Un fuerte abrazo de los de siempre con un cordial Shalom (la PAZ del Eterno y no la de la ONU) y que Él te siga bendiciendo allá en done te ha puesto para ser una luz, sal y, cómo no, para anunciar Las Buenas Nuevas de Redención y Salvación.

Samuel del Coso Román
(Fundador y director de Toledo: Centro Mundial de los Anusim o Cirpto-judíos Sefarditas)

TOLEDO - Sefarad (España y Portugal)

+34.659682031 /WhatsApp

Otros “apuntes” en mi Blog:

shalomsefarad.blogspot.com.es

 _____________

(*)  LA COLONIZACIÓN ISLÁMICA DE EUROPA

(Extracto del libro La Colonisation de l'Europe)

Por Guillaume Faye

Hasta el día de hoy, están censados 4 millones de musulmanes en Francia. La cifra real posiblemente es más elevada, entre los 6 y 7 millones. El Islam es la segunda religión de Francia. Más o menos existen unas 1430 mezquitas en Francia.

Sus practicantes son jóvenes (mientras que los practicantes  católicos son viejos), con un alto nivel de evolución demográfica, tanto por el flujo masivo de inmigrantes como por la alta natalidad de los islamistas. Si nada lo impide, el Islam será la primera religión en Francia a partir del 2015. Francia contiene más musulmanes que Albania y Bosnia juntas.

En la Unión Europea, se estima que el número de musulmanes alcanza los 15 millones. Están en crecimiento en todos los países. Afirmar hoy que 'Francia no tiene trazas de devenir en una república Islámica' es una afirmación tan ridícula como el afirmar en los años cincuenta que 'Alemania no se reunificaría jamás', o que 'el comunismo no puede desaparecer'.

Ninguno de mis propósitos es fijar una mirada de odio hacia el Islam, el cual no siempre practica esta reciprocidad. En revancha, considero al Islam como una grave amenaza y un enemigo, desde  el momento en que esta religión de conquista procede a una instalación masiva y consciente en Europa. A un enemigo no se le desprecia, se le combate. Y cuando se estudia al combatiente, no deja uno de asombrarse por la ingenuidad de los intelectuales de hoy día, que le declaran tolerante, sin haberlo estudiado jamás.

Por lo mismo, se puede partir perfectamente de los valores del enemigo. Su carácter de enemigo viene de su puesto de ocupante. Se puede, como el Islam, combatir y deplorar el materialismo y el individualismo inherentes al Occidente moderno, sin dejar de considerar que la instalación del Islam en Europa es un acto de guerra, según los mandatos del Corán. Las palabras de alerta de Carl Schmitt se aplican magníficamente a todos los europeos tolerantes con el Islam: 'Si no eres tú quien decide quién es tu enemigo, y si te declaras su amigo cuando él ha decidido que eres su enemigo,
entonces no podrás nada'.

Contrariamente a la opinión de los islamófilos, el Islam no es solamente una 'fe universal', como el cristianismo, sino una 'comunidad de civilización' ('umma') que tiende a la expansión. El proyecto implícito del Islam en Europa es simplemente la conquista de Europa, como así lo estipula el Corán.

Ya estamos en guerra, y los europeos occidentales no lo han comprendido. Los rusos, por el contrario, sí. Porque el Islam es un vehículo de valores trascendentes que propone una doctrina individual y colectiva en la cual las normas superiores e intangibles se imponen a los creyentes, dando así un valor a su existencia , pero el Islam no corresponde en nada al espíritu europeo.  

Su introducción masiva en Europa desfigurará la cultura europea más aun que el hecho de la americanización. Un dogmatismo reivindicado, una ausencia de espíritu faústico, una negación fundamental del humanismo (entendido como autonomía de la voluntad humana) en nombre de una sumisión absoluta a Dios, un rigidismo extremo de obligaciones y de relaciones sociales, un monoteísmo absoluto, una confusión teocrática de la sociedad civil, una reticencia profunda hacia la libre creación artística o científica, son los trazos incompatiblescon la tradición mental europea, fundamentalmente politeísta.

Aquellos que creen que el Islam pudiera europeizarse, adoptar la cultura europea, aceptar la noción de laicidad, cometen un grave error. El Islam, por esencia, no aceptará ese compromiso. Su esencia es autoritaria y guerrera.  Dicho de otra forma, con la introducción del Islam en Europa, se presentan dos riesgos: desfiguración o guerra.

En una primera etapa, el discurso del Islam en Europa se hace relativamente tolerante. Los responsables musulmanes dicen 'querer respetar las leyes de la República' y la laicidad, a pesar de que ello es totalmente incompatible con el Corán, pues allí no se acepta otro derecho mas que el derecho coránico, que también incluye el derecho civil. Se presenta con un mensaje que pertenece a la 'estrategia del zorro' evocada por Maquiavelo.

Pero ya se elevan en Francia, como en Gran Bretaña, las voces que demandan para los musulmanes un derecho especial. Sus partidarios creen llegada la hora de afirmar estas reivindicaciones. Como veremos más adelante, el Islam no revela jamás con franqueza sus intenciones a aquellos que considera enemigos, nosotros, los Infieles; este camuflaje es para ellos una obligación teológica y
moral.

En un segundo tiempo, con el aumento constante de efectivos musulmanes por un vuelco del diferencial demográfico, los flujos constantes de inmigración, más la conversión de los autóctonos, Europa será declarada 'tierra de conquista' por el Islam, lo que constituye una revancha radical de las tendencias históricas de siglos pasados. Revancha contra las cruzadas y la humillación de la colonización, y conquista mediante un gran movimiento de expansión.

El Islam es por esencia intolerante y su lógica es aquella, tan maquiavélica, de la utilización conjunta de la fuerza y de la astucia. La astucia se emplea siempre que los musulmanes son minoritarios y débiles, la fuerza, en el momento en que su dominación está asegurada. Es así que entre los inmigrantes árabe-africanos, el Islam se piensa no como una religión de esencia espiritualista, sino como una autoafirmación étnica y de revancha frente a los europeos. Más aún que el cristianismo, hoy muy debilitado, el Islam es la religión por esencia de la verdad revelada e imperativa, y, con una conciencia ciega, siempre se cree en su derecho y justifica todos sus actos, hasta la exacción, cometidos en nombre de su expansión y de la gloria de Alah.

Los europeos, ingenuos defensores del Islam, cometen el error de no conocer ni interpretar el Corán como un bloque sincrético, como un texto globalmente lógico, antes que como un texto de 'varias lecturas', rico en interpretaciones.

Se subraya la 'tolerancia y la fraternidad entre las religiones, la libertad de creencia' inscritas en los preceptos coránicos (sura II, 256); se insiste en el rechazo de todo integrismo y fanatismo, 'el Islam como comunidad del justo medio' (II, 143), o bien 'el rechazo de la violencia en materia de religión' (II, 257). El Islam estaría unido a la compasión y al perdón de las ofensas, no se debe responder el mal al bien (XLI, 34; XXIII, 96; XII, 22), o bien el Islam estaría unido a la humanidad hacia los enemigos, que obliga a todo musulmán a darles protección (IX, 6).

Estos versículos se contradicen con catorce siglos de comportamiento del Islam, que privilegia la violencia siempre que las relaciones de fuerza le son ventajosas, que ignora el perdón y la compasión, que erradica o somete en ghettos a las otras religiones en los territorios que han conquistado, que no tolera bajo ningún concepto ni a los paganos politeístas ni a los ateos. Estos versículos  pacíficos son un engaño, una astucia. Teológicamente, en el Corán, son anulados por los versículos bélicos escritos con posterioridad, especialmente aquellos de la sura IV, sobre la cual hablaremos más adelante.

De manera general, el Islam no practica una política de paz y de tolerancia aparente sino cuando se encuentra en minoría. Varios  países musulmanes, como Arabia Saudita, proscriben absolutamente la construcción de iglesias en sus territorios. La práctica de un culto cristiano está prohibida a los extranjeros residentes en el país. En la mayor parte de los países musulmanes, la entrada o la residencia de sacerdotes cristianos es casi imposible, y todo proselitismo está rigurosamente prohibido, bajo pena de expulsión inmediata. En Europa, el proselitismo musulmán está protegido y financiado (construcción de mezquitas) por los poderes públicos, confundiendo la laicidad con la ingenuidad. La regla de la reciprocidad que por siempre ha regido el derecho internacional no se corresponde aquí, y los europeos lo aceptan con toda naturalidad, en su demérito, esta regla del 'dos pesos, dos medidas', que a los ojos musulmanes no es sino un signo de debilidad y de claudicación, que justifica y legitima la 'voluntad divina' de su movimiento de conquista etno-religiosa de Europa.

En el espíritu del Islam, el hecho de que los europeos no exijan a los países musulmanes la misma neutralidad laica, la misma libertad de culto que ellos practican hacia los musulmanes, significa aquí que 'Los europeos saben que están en el error; ellos reconocen la superioridad del Islam y ante la superioridad de Alah se postergarán ante nosotros reconociéndose Infieles y que es justo que sean para nosotros tierra de conquista'; estas palabras de un famoso imán egipcio fueron recogidas en el diario AI Ahram, de El Cairo.

Los europeos ignoran los mismos fundamentos del Islam, especialmente el cínico imperativo de las tres etapas de conquista:

En un primer tiempo, la comunidad musulmana instalada en un  territorio extranjero, al encontrarse en minoría, debe practicar el 'Dar al-Sulh', la 'paz momentánea', para que los infieles, en su ignorancia e ingenuidad, permitan el proselitismo Islamico en su propio suelo, sin exigir ninguna reciprocidad en tierras musulmanas. Es la etapa que vivimos actualmente en Europa, que hace creer que un Islam laico y europeizado es posible.

En un segundo tiempo, cuando la implantación de la comunidad Islámica está confirmada, entra en juego el imperativo de la conquista y de la violencia. Es el 'Dar al-Harb', donde la tierra de la infidelidad se convierte en 'zona de guerra', y en la cual toda resistencia a la implantación del Islam debe ser aplastada, ya que su número suficiente hace posible que los musulmanes abandonen la prudencia de los primeros tiempos de la conquista. Esta es la fase que no tardaremos en vivir: ya estamos viendo las premisas.

 La tercera etapa es aquella en la que los musulmanes acaban por dominar. Es el 'Dar al-Islam', el 'reinado del Islam'. Los judíos y los cristianos son tolerados como minorías, sujetos a un derecho inferior como 'dhimmis' ('protegidos') que les sustrae la mayor parte de sus derechos civiles; los paganos politeístas ('idólatras')y los ateos son perseguidos, y toda la población debe someterse a las reglas sociales del Islam. Los no-musulmanes no pueden beneficiarse de una posición social dirigente. En Marruecos, donde los cristianos eran tolerados y los judíos protegidos, ambos tienen ahora el mismo status de protegidos al finalizar el protectorado francés, aunque allí no se produjo ninguna guerra como en Argelia.

Para muchos actuales líderes Islamicos mundiales, el objetivo declarado es imponer en Europa la ley del 'Dar al-Islam'. Hablamos de un proyecto planificado, de una voluntad política puesta en marcha, ya que Dios así lo ordena. El Islam es un universalismo absoluto y proselitista con vocación imperativa de conquistar toda la tierra.

Los años sesenta conocieron la revitalización de la potencia Islámica, al final de la colonización europea. Hoy estamos en los tiempos del contraataque.

El proselitismo cristiano desea imponer una fe universal, pero el proselitismo musulmán desea implantar una civilización, un modo de vida y una sumisión política. El Islam no es tanto una religión, en el sentido espiritual del término, cuanto un imperialismo político y étnico con la voluntad de implantar en todos sitios una civilización intolerante en la cual los musulmanes dominarían a todos los demás,  como el hombre domina a la mujer. Pretender separar, en el Islam,  la política de la religión es completamente vano; ambas no son sino una sola y la misma cosa. Los sermones de los imanes en las mezquitas de nuestros suburbios, que los islamófilos de salón no han entendido jamás, apelan abiertamente a la conquista del suelo francés y al trabajo proselitista de conversión. Desde hace tiempo las noticias dan cuenta de ciertos imanes que predican directamente la violencia armada. Los curas, en su miserabilismo, hace ya tiempo que renunciaron a la conversión; en sus prédicas, al contrario, apelan al Islam como una religión hermana, como un enriquecimiento. Cuando se piensa que el ecumenismo jamás ha funcionado con los protestantes católicos y los judíos, ¿cómo imaginar que pudiera ser posible con el Islam? Es la fábula del pastor que deja entrar en el aprisco a los lobeznos; cuando crecieron y se convirtieron en lobos ya era tarde. Los prelados y los hombres políticos harían bien en releer de cuando
en cuando a La Fontaine.

La doctrina de la cohabitación de comunidades es inaplicable al Islam, al igual que al comunismo. Los partidarios del velo, de los derechos específicos al culto musulmán, de una cohabitación armoniosa como una 'piel de leopardo' según un confuso derecho a la diferencia, se equivocan de cabo a rabo. Porque el Islam es visceralmente anticomunitarista y opuesto a todo derecho a la
diferencia. Su monoteísmo absoluto le ordena reinar sin oposiciónsobe la sociedad conquistada. Intrínsecamente, el Islam se piensa a sí mismo como la única comunidad legitima, la comunidad de los creyentes, que posee el monopolio de la existencia y de la expresión, y donde las otras comunidades no pueden beneficiarse sino de un status inferior de infieles y tolerados. Para el Islam, una sociedad plural, tribal, caleidoscópica, es fundamentalmente impía; no es más que una transición para conseguir la dominación de una comunidad -la musulmana- sobre las otras, preludio para sueliminación o conversión. Hoy día, los líderes musulmanes, en las sociedades europeas, juegan la carta de una coexistencia comunitaria, y proclaman sus sentimientos laicos. Pero no dejan de tener como objetivo a largo plazo la implantación de la 'sharía', la ley Islámica. La aceleración de la historia demográfica llegará a convencer a los más escépticos.

Desde su punto de vista, los paganos politeístas tolerantes y comunitaristas sufren una ceguera total. Estos levantan la voz contra la intolerancia republicana jacobina que pretende imponer su modelo asimilador; se elevan contra el culto de lo Único y contra este culto defienden la coexistencia del Islam. Pero, ¿Se han parado a reflexionar que el Islam es la doctrina social y política más asimiliacionista que existe? ¿Saben que el Islam es el más ardiente defensor de lo Único, que rechaza y refuta todas las diferencias? ¿Imaginan los defensores de el velo en las escuelas republicanas que en los colegios coránicos de Francia las cruces, las estrellas de David, los martillos en miniatura, cualquier tipo de medallas y símbolos religiosos ajenos al culto musulmán están prohibidos sin apelación?

El Islam funciona exactamente según el mismo principio totalitario que el comunismo. Al igual que éste, con sus doctrinas del proletariado como única comunidad, de la lucha de clases y del partido único, el Islam tiene vocación de absorber todo el campo social y político. La visión de una sociedad de 'libertad de comunidades' le es tan extraña como insoportable, tal como el multipartidismo lo es para el comunismo. Durante los años cincuenta, los comunistas tomaron la consigna de no hablar de la dictadura del proletariado y la conquista de la sociedad, tal como los islamistas esconden hoy sus verdaderos objetivos, hablando de multipartidismo y de libertad de opinión. El comunismo se derrumbó, y el PCP es hoy un partido socialdemócrata. Pero en el Islam, una mutación tal es imposible. Marx está desacreditado, pero no es el caso de Alah.

Desgraciadamente, aquellos intelectuales o políticos que defienden al Islam no lo conocen. Ignoran su naturaleza teocrática según la cual todo Estado es ilegítimo si no se rige según los preceptos de la religión Islámica. Para un musulmán no pueden coexistir una ley laica neutral y pública y una ley musulmana fundada sobre la fe y que se extiende hasta el dominio privado. La fe y la ley son indisociables, lo cual significa que desde el momento en que la religión Islámica deviene mayoría en un país, tal país debe abandonar sus costumbres legislativas y adoptar el derecho coránico. Si nada se le opone, si la lógica demográfica se consuma, el Islam devendrá la religión mayoritaria en muchos países de Europa. Sería una estupidez pensar que entonces no pasaría nada… Los europeos subestimamos la determinación Islámica, su potencia y su peligro. Consideramos que son 'una religión como cualquier otra', que se inscribe en un 'nicho', como el judaísmo o el budismo, cuando en estas religiones no existe en absoluto la obligación del proselitismo. El Islam no reposa sobre especulaciones, dudas, interrogaciones, abstracciones, sino sobre principios. Por definición, estos principios son intangibles. En tanto que los europeos carecen de principios se arriesgan a la vez a ser víctimas del Islam y a estar fascinados por él. Para hacerse respetar ante los musulmanes habría que hacerles respetar los mismos principios intransigentes que ellos manifiestan. Conviene sobre todo no mostrar ninguna debilidad, ninguna tolerancia ante sus exigencias. Es n

No hay comentarios:

Publicar un comentario